Carta del Presidente

POCO A POCO Y BUENA LETRA

En mi anterior escrito mencionaba el deseo, generalizado dentro del sector inmobiliario, de confirmación de su evolución positiva. Han pasado dos años y en este periodo puedo afirmar sin reservas, que la consolidación de la mejora del sector inmobiliario es un hecho evidente. Ya no son aquellas mejoras débiles y discontinuas de hace unos meses que alimentaban una situación de incertidumbre. Ahora ya no se puede cuestionar su progresión, todo lo contrario, ahora es necesario que todos los agentes intervinientes en el sector, incluyendo las administraciones, pongamos los medios para que esta situación de mejora sea sostenible.

 

El gran peligro que afrontamos es que entre todos aceleremos el mercado hasta situarlo a un nivel de pre-crisis en un tiempo todavía más corto que en el anterior ciclo económico. Y eso condenaría todo el sector en la misma o peor situación que la vivida recientemente. Sería lo peor que podría pasar.

 

Si bien es cierto que la situación no es uniforme dentro de nuestro país y podemos diferenciar claramente la situación dentro del área metropolitana de Barcelona de la del resto de Catalunya, no lo es menos que se van esparciendo sus efectos hacia otras zonas. Es un proceso consecuente con las reglas del propio mercado libre.

 

Si geográficamente la situación no es uniforme dentro de Catalunya, tampoco lo es la evolución en el mercado, de los diferentes productos inmobiliarios que manifiestan diferentes grados de recuperación. Así, la compra-venta de viviendas muestra un buen nivel de actividad, contrariamente a lo que ocurre con la vivienda de alquiler que pierde cuota de mercado de forma alarmante. Las inversiones en edificios en busca de rentabilidad por parte de fondos de inversión, socimis, family office, etc., han dinamizado extraordinariamente el sector inversionista y de rebote han influido en el ámbito inmobiliario en general. La confianza en el mercado inmobiliario está favorecida por los bajos rendimientos del capital mobiliario. Sin embargo dentro del campo de la inmobiliaria de empresa, el subsector de naves industriales y logísticas mantiene un buen tono, así como el de oficinas, situándose el de locales comerciales en un plano más discreto.

 

Desde esta situación lo más deseable, como decía antes, es una mejora suave pero continuada que permita un crecimiento sostenible de todo el sector. No es fácil conseguirlo porque algunas actuaciones que se han empezado a dar, lo pueden malbaratar todo. Es necesario que las cosas vayan por el buen camino y seguro que irán en él. La mala experiencia no es lo suficientemente lejana como para que no obligue a reflexionar e impida los falsos atajos.

 

Para FORCADELL la crisis ha constituido un reto. Ya desde su comienzo, nuestro objetivo principal fue fortalecernos en este periodo, de tal modo que a la salida de la crisis, tanto nuestra organización interna como la posición dentro del mercado, fueran más sólidas que en su comienzo. Es un objetivo cumplido de forma más que suficiente.

 

En el primer aspecto, se evidencian claramente los efectos positivos de la nueva estructura organizativa. La dinamización de la Empresa liderada por la Dirección General y bien secundada por la Gerencia, se ha convertido en un elemento decisivo en el espíritu de superación de todo el personal, en especial del equipo directivo. La asunción de mayor responsabilidad por parte de sus miembros a la vez que una también mayor integración de los diferentes servicios, han cohesionado, fortalecido y globalizado los distintos equipos de trabajo.

 

La consolidación del posicionamiento de FORCADELL en el mercado, es una consecuencia natural de la anterior o, mejor dicho, sin una organización sólida no puedes conseguir mejoras posicionales en relación a los otros agentes competidores. La gran apuesta por el crecimiento necesita unas estructuras resistentes. FORCADELL al término del actual ejercicio, tendrá una red de once oficinas propias que requieren un trabajo de incorporación a la metodología homogénea para todo el grupo.

 

Pero es que el crecimiento no debe ser sólo geográfico y de volumen de gestión; debe ser cualitativo para que tenga futuro. El crecimiento representa también la mejora de los servicios tradicionales y la I + D para ofrecer otros nuevos, todos bajo el paraguas de las nuevas tecnologías. Este es el reto de FORCADELL para este ejercicio 2017 y los próximos.

 

La inversión en el desarrollo de nuevos proyectos es importante y necesario para que el horizonte de la Empresa lo situemos a largo plazo. Sólo así las empresas en general y particularmente las de servicios, podrán buscar la viabilidad futura.

 

FORCADELL se encuentra en este camino. Siempre hemos hecho señera del espíritu de superación como uno de los elementos importantes que definen nuestra cultura empresarial. Y es esta cultura la que nos hace progresar adecuadamente.

 

 

 

Presidente y Consejero Delegado de Forcadell

Presidente y Consejero Delegado