President's letter

TIEMPO PARA FORTALECERNOS

La pandemia ha llevado a todo el mundo ante una situación compleja, que no conoce fronteras ni límites de ningún tipo. Su avance se ha mostrado imparable y solo ahora se empieza a ver la luz al final del túnel, con la llegada de las vacunas. Pero no todos pueden ver esta luz, puesto que en la travesía de este largo túnel, han perdido la vida millones de personas y todavía hoy son muchas las que sufren los efectos y demasiadas las que se quedan por el camino. Mi acompañamiento a todos sus familiares y amigos.

 

Es evidente que la sociedad no estaba preparada para hacer frente a esta pandemia ni sabía cómo prepararse. La única medida efectiva de inicio, fue el confinamiento domiciliario. Una medida defensiva que ya utilizaban los antepasados ante situaciones parecidas y que dio paso a otras medidas, no tan restrictivas pero también con numerosas limitaciones, más flexibles o menos, en función de la evolución de la pandemia, que han afectado, básicamente, a la manifestación grupal de las personas como hecho indispensable para su propagación. Así, centros docentes, culturales, de ocio, deportivos, religiosos, comerciales y hoteles y restaurantes, han sufrido fuertes limitaciones que han dificultado, o impedido totalmente en algunos casos, su funcionamiento que ha traído como consecuencia importantes reducciones de facturación que han obligado también a ajustes importantes de las plantillas de las empresas con las consecuentes repercusiones sociales.

 

Así, se llega al trinomio, crisis sanitaria - crisis económica - crisis social, todas estrechamente interrelacionadas que han sido, y continúan siendo, un grave problema muy difícil de gestionar. Todos hemos estado muy críticos con la gestión de la pandemia, yo el primero, pero es justo reconocer que se trata de un juego de equilibrios nada fácil de salir bien parado. A pesar de ello, sí que es exigible coherencia en la toma de decisiones si no se quiere caer en la desorientación general. Siempre es exigible, pero más en situaciones como ésta que demanda importantes sacrificios a toda la ciudadanía.

 

Por cierto, la exigencia de sacrificios a ciudadanos y empresas, ha sido superior en otros países pero el apoyo del estado en ayudas directas que aquí casi no han existido, les ha dado una capacidad de resistencia envidiable a ojos de los que aquí hemos tenido que tirar adelante como hemos podido, con mucho esfuerzo y solidaridad entre todos.

 

Lo que en un principio fue un soplo de esperanza, las vacunas, se ha ido haciendo realidad a pesar del desorden provocado por el desbarajuste en su abastecimiento. A pesar de todo, la protección de parte de la sociedad empieza a ser efectiva y tenemos que esperar que en unos meses una gran mayoría esté vacunada y podamos recuperar las señas de identidad de la vida diaria, tanto familiar como en el trabajo, y en el ocio. En definitiva, recuperar la plena libertad de hacer como teníamos antes.

 

La recuperación, esta es hoy también la palabra clave para las empresas. La recuperación de la actividad para situarla al nivel de los últimos ejercicios. Si de las anteriores grandes crisis (la del petróleo, la de las tecnológicas y la inmobiliaria más reciente) FORCADELL fue ser capaz de salir de ellas más fortalecida, renueva ahora el reto con el convencimiento total de que será logrado. Las dificultades de hoy son las oportunidades de mañana. El espíritu de superación, que siempre nos ha impulsado, brotará ahora todavía con más fuerza en los próximos ejercicios. El confinamiento, y otras medidas que le han seguido, han puesto a prueba el know how de nuestra Empresa en diferentes aspectos, pero hay que destacar la respuesta óptima del sistema de comunicaciones que ha permitido mantener todos los servicios a plena disposición de los clientes.

 

La crisis ha puesto en el escaparate, en un lugar destacado, el teletrabajo. No es nuevo, pero seguramente la situación le ha dado un impulso. Es tiempo de análisis para saber dentro de la Empresa, en qué actividades es aplicable y en qué medida. Hacer equipo en tareas de comercialización es fundamental para el rendimiento colectivo. Pero por encima de todo, en esto también, a la hora de tomar una decisión, hay que pensar en el servicio al cliente que no puede ser menospreciado, más bien todo lo contrario, elevado tanto como se pueda.

 

En estos tiempos se ha hecho popular la expresión “nueva normalidad” para dar nombre a una situación llena de limitaciones y renuncias forzadas. Sólo es aceptable como paréntesis puesto que todos queremos volver, lo más pronto posible, a la verdadera normalidad, la de la libertad total de movimientos y de relación que disfrutábamos antes. El trajín dentro de la sociedad va a menos y el retorno a la vida normal, se acerca. Las empresas tenemos necesidad de trabajar con plenitud, sin condicionantes que impidan dar lo mejor de cada una. En FORCADELL, como antes, queremos seguir haciendo de la profesionalidad nuestra bandera; del espíritu de superación individual y colectivo nuestro futuro y de la búsqueda de más valor añadido para los clientes, nuestro objetivo irrenunciable.

 

Salud para todos.

 

Presidente i Consejereo Delegado

President and Managing Director

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